Verificacin de Autenticidad

La Casa del Habano

Manufactura

Como se hace un Habano

El tiempo ha realizado su labor y la hoja por fin está lista para desempeñar su papel en el proceso de confección de un Habano.

Prearación de las Capas

Las hojas de capa ya están añejadas y listas para la escogida y clasificación finales. Es en este momento en que se deben despalillar.

La moja les concede la condición óptima que se requiere para el despalillo y la escogida y para así poder cumplir su objetivo final de envolver el puro.

Como se hace un Habano

Las gavillas de 40 o 50 hojas (según su clasificación) son sometidas a una fina aspersión de agua pura. Las gotas en exceso se sacuden para evitar cualquier tipo de mancha, colgándose las hojas en bastidores para que la humedad se absorba uniformemente.Pasados 45 días, las plántulas en semillero alcanzan una altura de entre 13 y 15 cm, y ya están listas para ser transplantadas.

Posteriormente, las suaves manos de mujeres altamente calificadas realizan el despalillo y el rezagado (clasificación final de la capa. Un movimiento certero elimina totalmente la vena central de la hoja, separándola en dos mitades listas para el rezagado en aproximadamente 20 tamaños y matices exquisitamente definidos.

Estas mujeres trabajan a partir de pilas de hojas que tienen en su regazo, dando crédito al mito popular de que los Habanos se tuercen sobre los muslos de las doncellas.

Prearación de las Tripas

Por su parte, las hojas destinadas a la tripa y el capote se retiran cuidadosamente de sus pacas para ser examinadas.

Si fuera necesario, se someten a un proceso de oreo para eliminar el exceso de humedad.

Después se colocan en barriles de madera dónde se almacenan hasta que se considera que están preparadas para ser utilizadas.

Componiendo la Ligada

La tarea de selección de las ligadas (o mezclas) para cada marca, de acuerdo con sus propias recetas, comienza mucho antes de que las pacas lleguen a la fábrica.

Tan pronto se conoce la programación futura de la producción de la fábrica por marcas y tamaños, el Maestro Ligador elabora la lista de todas las hojas de tabaco que él necesita para confeccionarlos.

Como se hace un Habano

En el almacén central se realiza una selección de entre una existencia enorme de pacas que contienen todo tipo de hojas, cada una clasificada según su tiempo (ligero, seco, volado y capote), su tamaño, su edad y, lo más importante, su zona y su área de origen.

Un rasgo verdaderamente distintivo del tabaco cubano es como una superficie agrícola tan pequeña de Vegas Finas de Primera puede producir tan amplia variedad de sabores, y además tan distintos de unas áreas a otras. Realmente, el tabaco que se cultiva en un lado de una carretera en Vuelta Abajo puede saber completamente diferente del tabaco que se cultiva en el otro lado.

Existe un vínculo establecido entre la fábrica y las zonas que suministran la hoja para las marcas que ésta produce. Sin embargo, es responsabilidad del Ligador tomar muestra del sabor del tabaco que se utiliza diariamente. Él conoce las recetas de cada marca y vitola, y es el guardián de su consistencia.

La proporción de cada tipo de hoja que el Ligador especifica para cada puro en producción, es conformada por el departamento de ligadas o mezclas. Este hace lotes con las proporciones exactas, entregándose los mismos diariamente a los Torcedores para que puedan realizar su trabajo.

El departamento de mezclas se denomina La Barajita, porque el proceso de ensamblar las hojas para una ligada se asemeja al proceso de barajar las cartas.

Por fin, más de tres después de que la primera hoja fuera recolectada, llega el momento de convertirse en Habano.